15 mayo 2007

Bienaventurados...

Afortunados, felices, así es, llénense de alegría los pobres en espíritu porque de ellos es el reino de los cielos. ¿Cómo así?... Pues bueno, es de que entendamos que alguien pobre en espíritu es un persona que se siente necesitada de Dios, y que lo busca como un hambriento busca comida o un sediento busca agua. Un pobre en espíritu es aquel que busca a Dios por encima de sus posesiones materiales, conocimientos académicos o importancia pública. Esta clase de persona poseerá el reino de los cielos. ¡Qué alegría! Y no me refiero tanto a un lugar a donde ir al morir. Pensemos en el presente, acá, en este mundo decadente. Esta clase de persona podría llegar a sentir el cielo (despreocupación, seguridad, dirección espiritual) en vida, en este planeta. Eso produce alegría; saber que podés vivir en paz y armonía en este mundo que parece tan injusto y ciego.

Pero claro, a veces confundimos. Creemos que buscar a Dios es meterse de lleno a una iglesia; creemos que buscar a Dios es leerse toda la Biblia o pasar haciendo ayunos y oración todo el día; creemos que buscar a Dios es obedecer todo lo que el Pastor o el sacerdote dice; creemos que buscar a Dios es tomar al pie de la letra lo que está escrito en la Biblia, sin importar que ciertos pasajes fueron escritos para determinada población en un tiempo específico; creemos que buscar a Dios es apartarse de todo lo que la religión llama “pecado”; creemos que buscar a Dios es seguir ritos, tradiciones, rituales, etc. Pero no es solo eso. Tampoco digo que no sean “parte de”, pero no son las únicas e infalibles formas.

Yo concibo buscar a Dios como el respeto a la vida, buscar eso por sobre todas los cosas. No dañar físicamente o moralmente a nuestro semejante; Buscar la libertad (por eso me molesto e indigno de ver como coartan nuestra libertad los gobiernos opresores que tenemos); darle seguridad a los tuyos y al planeta mismo, a su ecosistema; Buscar a Dios es trabajar por la superación personal sin basar mi seguridad en las propiedades y las posesiones. También se puede incluir a las iglesias, pero es secundario. Claro, yo no soy perfecto, ni cumplo a cabalidad todo lo que escribo, pero intento porque siento que este es el camino y espero seguir volviéndome más pobre en espíritu mediante avance en esta vida.

3 Comments:

At 5:14 p. m., Blogger Dientecillo de León said...

k fumada... bueno, esto creo que esta facil de ceder... vamos a decir que estoy de acuerdo jeje.

 
At 11:00 a. m., Blogger Dientecillo de León said...

respuesta en mi blog.

 
At 7:53 p. m., Blogger gabivelis said...

Estoy de acuerdo, y para no sacar la frase de contexto -entre otras- dice: "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia"; por tanto la transformación espiritual debe conllevar acciones prácticas, es decir "Caminar el sendero místico, con pies prácticos."

 

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