13 diciembre 2006

¡Feliz Navidad!

Luego de varios meses de no postear (es que estaba suma-mente ocupado en otras cuestiones) volvemos con este post que no es una felicitación, tampoco un mensaje de esperanza, mucho menos una invitación a gastarse el aguinaldo y tener que andar prestando dinero en enero. Este post es una reflexión de cómo los sistemas religiosos, el modelo económico mundial y los medios nos imponen la navidad.

Quiero aclarar que no es que odie la navidad, nadie se me ha muerto en estas fechas (sentimos mucho a quienes sí han perdido un ser querido en estas fechas), tampoco he crecido frustrado de no encontrar bajo el árbol luminoso el regalo que le pedí a Santa; y menos aún tengo el propósito de arruinar la navidad (cual personaje de película gringa trillada).

Entonces, luego de esta introducción, queremos iniciar con esto: “La mentira es la ofensa más directa contra la verdad”. Y es una mentira que Jesús nació un 25 de diciembre (eso se fijó hasta el siglo IV); los Reyes Magos siempre fueron tres (y Baltasar no fue negro hasta el siglo XVI); y que Papá Noél siempre haya sido como lo pintan (éste nació en el siglo XIX y su imagen actual se la debe a la Coca-Cola).

Así es, Durante el siglo III d.C, al comenzar a aflorar el deseo de celebrar el natalicio de Jesús de una forma clara y diferenciada (antes no se celebraba), algunos teólogos, basándose en los textos de los Evangelios, propusieron datarlo en fechas tan distintas como el 6 y 10 de enero, el 25 de marzo, el 15 y 20 de abril, el 20 de mayo y algunas otras. Pero el Papa Fabian (236-250) decidió cortar por lo sano tanta especulación y calificó de sacrílegos a quienes intentaron determinar la fecha del nacimiento del nazareno. Entrado ya el siglo IV se decidió fijar una fecha concreta. Esta fue la de la noche del 24 al 25 de diciembre, día en que los romanos celebraban el Natalis Solis Invicti (el nacimiento del Sol Invencible) y, que es a la vez, la misma fecha en la que todos los pueblos contemporáneos festejaban la llegada del solsticio de invierno.

En un principio, esta festividad tuvo un carácter humilde y campesino, pero a partir del siglo VIII comenzó a celebrarse con la pompa litúrgica que ha llegado hasta hoy, creando progresivamente la iluminación y decoración de los templos, los cantos, lecturas, misterios y escenas piadosas que dieron lugar a representaciones al aire libre del nacimiento del portal de Belén. Y claro está, el comercio afloraba más en estas fechas.

Si quieren leer más de esto, acá está este link:
http://www.pepe-rodriguez.com/Mitos_Navidad/Mitos_Navidad_index.htm
Si usted se considera “religioso” mejor no lo visite. Pero recuerde... “la verdad os hará libres”.

Con respecto a Santa Claus, su figura proviene de la de un obispo turco del siglo IV llamado San Nicolás, cuyo mito y culto se expandió por toda la Europa medieval por ser muy bueno con los niños. Este tenía la tradición de regalar juguetes a los niños, tradición de generosidad que llegó a New York en 1621. Siglos después un dibujante satírico, Thomas Nast (entre 1863 y 1886), creó progresivamente la imagen básica de Santa Claus. Pero no fue sino hasta casi un siglo después cuando aparece el Santa Claus con la vestimenta y colores como actualmente lo conocemos, ésta se la debemos a la Coca-Cola que en 1931 le encargó al pintor Habdon Sundblom que remodelara al personaje del caricaturista Nast para hacerlo más humano, atractivo y creíble. ¡Gracias Coca-Cola!

Vean algunas imágenes y más datos sobre su transformación:
http://www.pepe-rodriguez.com/Mitos_Navidad/Mitos_Navidad_datos.htm#PapaNoel

En referencia a los Reyes Magos, sólo se habla de ellos en el texto de Mateo. Pero es tan poco lo que se menciona que las tradiciones posteriores tuvieron que inventarlo absolutamente todo. Por ejemplo: Hasta el siglo IV los Magos fueron dos, cuatro, seis, doce o sesenta, según fuera la tradición; entrado ya el siglo III, Tertuliano, para evitar la mala fama que tenían los magos persas, transformó a los Magos en “reyes de Oriente”; y Baltasar fue blanco hasta el siglo XVI, época a partir de la cual se le representó como de raza negra por necesidades estratégicas de la Iglesia.

Que cosas señoras y señores, bien dice un famoso grupo de reggae chileno “...la historia que te han enseñado es una mentira”.

A todo esto hay que agregar que cada vez la navidad se vuelve más cara y que los medios nos lanzan mensajes de esperanza y unidad pero mediante el consumo. Es decir, “únase a los suyos, pero para consumir más” (dígale cuanto lo quiere con un buen regalo, tenga la mejor cena navideña, cómprese la ropa más fina para lucir bien en noche buena). Los centros comerciales vienen adornando sus locales con más de un mes de anticipación; y ya cerca del mero día hacen conciertos navideños para que la gente llegue, vitrinee (del verbo vitriniar) y compre (si le alcanza, sino hay que fiar). TCS saca a sus estrellas adornando un árbol y pidiendo dinero para la Teletón (gran timo del que espero postear después). Santa Clausula está en los cines imponiendo la forma de celebrar gringa, mientras cientos de salvadoreños esperan cruzar la frontera sin ser cachados por “la migra”. El aguinaldo ya lo gastamos; la Curacao, Simán y Prado están llenos de solicitudes de crédito de gente que quiere estrenar equipo de sonido, muebles o televisor en navidad. Nuestro Centro capitalino está el doble de lleno, desordenado y sucio. Las compañías de teléfono lanzan promociones especiales para que compremos más celulares (pero no se le ocurra llamar a alguien a eso de las 12 del mero 24 que jamás le caerá la llamada). KFC, Campero y un montón de restaurantes más ya tienen sus “banquetes navideños” (gran hartada pero poca nutrición). TACA tiene las tarifas rebajadas y nuestro querido pueblo llega en pick-ups y microbuses a recoger a nuestros hermanos lejanos (¡Gracias por mantener nuestra economía queridos hermanos!). En fin, tanta cosa, el mundo gira demasiado rápido y la navidad parece acelerarlo más.

Bueno, eso es todo. Como mencioné al principio, no intentamos desilusionar a nadie, simplemente exponer realidades que pocos conocen y que consideramos útiles para reflexionar, conocer y dialogar. Esperamos que usted no vaya a ponerse demasiado ebrio para estas fechas, si lo hace por favor no vaya a manejar y cuidado si es padre o madre de familia que luego los niños hacen lo que ven. En serio, la navidad no es tan mala, sépala vivir sin dejarse cegar. Gracias.

4 Comments:

At 9:09 p. m., Anonymous Anónimo said...

Una aclaracion. Yo no creo que Baltasar siendo negro sea un mito. No, yo creo que el que haya sido blanco algun momento lo fue. Igual que Jesus, quien no es como lo pinta Da Vinci, ni es quien el que ponen en tanto crucifijo. Jesus asi como la mayoria de gente en la epoca Biblica era gente de tez OSCURA.

 
At 10:53 a. m., Blogger Dandelion said...

curiosamente la info que posteaste la escuche en una pelicula vieja, donde salio un tipo que se creia ser santa claus.

Por fin posteaste! bien.

 
At 6:23 p. m., Anonymous jatarama said...

Conversando con amigos de religión evengélica cristiana también llamados protestantes (no profeso religión alguna mas si soy profundamente espiritual y respeto todo credo)me contaron la historia de Semiramis una diosa pagana cuyo hijo nació el 25 de diciembre y era adorado por los paganos como lo es hoy Jesús en navidad pues los cristianos lo único que hicieron es adaptar esa fecha y atribuirla al nacimiento de Jesús, por ello estoy de acuerdo con tu búsqueda y comentarios respecto a la navidad. Erich Von Daniken comenta de restos arqueológicos datados cientos de años antes del nacimiento de Jesús con la imagen de una mujer con su niño similares a los que encontramos actualmente de la virgen con el niño ¿se adaptó la iconografía cristiana a una ya hecha e instalada por el mundo desde antes? todo indica que así fue.

 
At 8:51 a. m., Blogger deuteronomius said...

Muy cierto jatarama, además, con respecto a lo de la diosa y el niño, en un libro que actualmente estoy leyendo ("Dios nació mujer" de el español Pepe Rodriguez) se explican todos estos hallazgos arqueológicos. Pues antes de que existiera el Dios con figura masculina (Señor, Padre, Creador, etc.) las culturas primitivas tenían diosas, todas de sexo femenino. Pero eso es algo que quiero ver si posteo después. Gracias por tu comentario.

 

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